No estuvo mal la función que nos preparó Antonio Graell en la mismísima Plaza de Castilla para realizar su último proyecto fotográfico. Noche de fuego y sombras, de calor y frío, para alumbrar (nunca mejor dicho) un reto que devuelve a la fotografía digital cierta esencia de pasado. Una idea: realizar la foto iluminando sólo con el fuego de los lanzallamas humanos, dejando claro que el Photoshop no es del todo imprescindible. No, no estuvo mal la función.
Un adelanto del resultado final se podrá ver en forma de making of el próximo día 16 de septiembre en el Espacio LDF, en la clausura de la retrospectiva Graell.
Fotos: Akhesa.
















